lunes, 22 de noviembre de 2010

Actualizando la lucha por la Soberanía



El viernes en el Concejo deliberante de Rosario el Diputado Carlos Heller presentó el proyecto de Ley de Servicios Financieros para el Desarrollo Económico y Social.
Este evento fue impulsado por los Concejales del Frente para la Victoria de Rosario, María Eugenia Bielsa, Rosua entre otros.
Ante una concurrencia de más de 250 personas, Carlos Heller explicó de manera amena los puntos fundamentales de su proyecto.
La ley de la Dictadura Cívico Militar, presentado como estratégica por Martinez de Hoz va a contramano del proyecto nacional y popular que desde el 2003 lleva adelante el kirchnerismo.
Además, el diputado, acompañó este proyecto con otro que apunta al cambio de Carta orgánica del Banco Central, la cual desde la reforma que llevó adelante Cavallo dejó reducido su ámbito de acción a mantener el valor de la moneda de forma autónoma del poder político, sin que pueda colaborar en otros aspectos de la economía como el impulsar el crecimiento, el crédito etc., de forma coordinada con las demás políticas del Estado.


El proyecto de Ley se funda en dos ejes:

1- La definición de la actividad financiera como un Servicio Público.

2- La Ley es concebida a partir de los necesidades de los usuarios (personas, el pueblo) y no de las entidades financieras (Bancos).

Los objetivos de la Ley propuesta:

*Promover el acceso universal a los servicios financieros (los bancos, por ejemplo, no abren sucursales en poblaciones del interior, ya que no sería negocio).

*Promover medios de pagos y transacciones eficientes para facilitar la actividad económica y las necesidades de los usuarios.

*Fortalecer el ahorro nacional mediante productos financieros acordes a las necesidades de los usuarios.

*Proteger ahorros colocados en las entidades financieras, en particular los correspondientes a los pequeños y, medianos ahorristas.

*Impulsar el financiamiento productivo general, en particular de las micro, pequeñas y medianas empresas nacionales.

*Promover el crédito destinado a satisfacer las necesidades de vivienda y consumo de las personas y grupos familiares.

*Alentar una distribución regional equitativa de la actividad financiera.

*Preservar la estabilidad del sistema financiero.

*Orientación del crédito hacia las micro, pequeñas y medianas empresas y regulación de tasas de interés activas.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Día de la Militancia


¿Qué es un militante? - Por José Pablo Feinmann
Un militante es alguien que ha encontrado una verdad que lo trasciende. No es una verdad revelada. No es una verdad divina. No es, ni siquiera, una verdad permanente, segura, como un anclaje firme que otorga cimientos y sosiego a una vida entera. No corren buenos tiempos para los militantes. No corren buenos tiempos para nadie. Pero el militante no utiliza la " mala temporalidad " para " matar el tiempo". No se entrega. No es heroico, pero es quizás obstinado. Es frecuente que repita lo que empeñosamente le dicen. "Todo esto es un desastre, no tiene arreglo, marchamos hacia un nuevo fracaso, la historia nos juega en contra. " Pero todo este tremendismo no tiene poder de apabullarlo. Repito: no es un héroe. Simplemente quiere vivir. Simplemente no se conforma con aceptar que otros han decidido ya su vida, su futuro, sus módicas ambiciones y su muerte. Pero sabe - lúcidamente lo sabe- que si acepta lo que quieren que acepte, ni morir se necesitará. Porque ya estará muerto. Alguien dijo alguna vez: " Vivamos de tal modo que nuestra muerte sea una injusticia. " Una muerte - no dramaticemos por favor- es solamente un hecho más de nuestra vida, un hecho (esto sí) final, que patéticamente revela nuestros límites. Pero el militante sabe que tiene su vida. Y quizás, porque conoce los tiempos que corren, no se ha propuesto nada tan grandioso como la toma del Palacio de Invierno. Quizás, sencillamente, no busca la inmortalidad. Ha aceptado con calma, ha atravesado su correspondiente y dolorosa crisis cuando esa verdad se le reveló (" no sólo mueren los demás, también voy a morir yo, sobre todo yo, cosa increíble, y en ese momento, como y todos, voy a estar solo ") pero tampoco esta revelación lo ha destruido. Al hacerlo, conscientemente o no, ha tirado por la borda íntegramente a Dostoyevsky. Todo ese tremendismo eslavo le es ajeno. "La única causa de la conciencia es la inacción." Si Dios no existe, todo está permitido". Stravrroguin, Kirillov, Iván Karamazov, militaban en otra causa. Blasfemaban todo el día contra la muerte y vivieron muertos. ¿Acaso podía ocurrir de otro modo? La militancia en la Argentina tuvo en el pasado una relación con la muerte hermanada con el existencialismo trágico, no sólo con Dostoyevsky sino especialmente con Nietzsche. Pero eso pasó y no estoy hablando de aquellos militantes, de los del ´73, tan fervientes, tan desmesurados, tan seguros de tener la historia como inclaudicable aliada. No, hablo de los de hoy. Y éstos de hoy saben que tienen que vivir. Y que aunque no vivirán una vida grandiosa (los tiempos no dan para tanto) harán lo necesario por estorbar un poco. Y si es posible - porque la política y la historia son, afortunadamente, improbables- harán también algo más. Militancia y Producción Uno de los lúcidos y obstinados proyectos del régimen militar-financiero en la argentina fue la aniquilación del aparato productivo. La desaparición de los centros de trabajo, de los precisos puntos nodales del circuito productivo que generaban la confluencia de la clase trabajadora, su organizatividad y su concientización, no podía ser sino fundamental para un régimen que requería desmovilización, la desconcientización y la marginación del pueblo argentino La desnacionalización de la economía, o más exactamente el reemplazo del circuito productivo por el circuito financiero, no produce sólo un resultado, digamos estructural, materialmente verificable en la organización económica de la sociedad, produce también un resultado humano. Se destruye al hombre. Se lo destruye como ser social, solidario. Se lo trasnforma en un indivualista hosco, temeroso y agresivo. Se lo transforma en un marginado. Y donde aparece el marginado muere el militante. Se ha podido verificar en ciertos actos peronistas del cercano 17 de octubre. Los obreros que concurrieron en representación de sus gremios, nucleados por la mediación del trabajo organizado, fueron pocos. Los demás van sueltos. O evidencian la pobre organizatividad del marginado: colorida, bochinchera, agresiva, pero profundamente dispersa. Dispersa en sus consignas, confusa en sus adhesiones, teñidas de un folklore sobre el que se enanca el poder languideciente pero real de cierto peronismo. Un peronismo arcaico, marginal, ligado al matonaje y no a la lucha, que es también un resultado - un exacto resultado- del poder militar-financiero. La Argentina financiera generó un argentino que es la antítesis del militante. Llenó el país de " hombres libres ", de " trabajadores libres ", " individuales". Llenó el país de " cuentapropistas ". Era la hora del " sálvese quien pueda ".Apareció el " argentino taiwanés ", el " argentino del plazo fijo ", el "argentino de la bicicleta financiera ".El argentino taiwanés (desdeñando a los sujetos9 se sumergió en la idolatría de los objetos. Para el argentino del plazo fijo, un día no era un espacio temporal en el que podían aguardarlo mil experiencias hondamente humanas; un día se cotizaba en las pizarras financieras y valía tanto como un dólar marginal, no más, no menos. Este argentino tiene una mirada fija, casi no parpadea, no mira a sus costados, ignora a sus semejantes, su horizonte es sólo una pizarra en una financiera, allí se dibuja su destino cuantificable. Y el argentino de la bicicleta es el que pedalea solo, el que se entrega a los mil artilugios del engaño disfrazado de viveza. La destrucción del aparato productivo, además, arrojó a innumerables trabajadores a la marginación y la extrema pobreza. Y no existe ninguna dialéctica revolucionaria entre pobreza y conciencia de clase.(Atención: hablo aquí de "pobreza" en tanto marginación del circuito productivo). Los marginales poblaron las páginas policiales del amabilísimo periodístico. Aquí fueron confinados. Antes formaban comisiones internas, asistían a las asambleas de sus gremios, votaban sus conducciones. Ahora transitan oscuramente por los suburbios. Eran obreros, eran compañeros, hoy son seres desesperados arrojados a la delincuencia y el lumpenaje. En la Argentina, entonces, la activación del aparato productivo no es sólo necesaria por razones económicas, sino por razones humanas y políticas. Para que la solidaridad, el compañerismo y la militancia vuelvan a surgir entre nosotros, hay que crearles un lugar. Este lugar es el trabajo. Militancia y trascendencia. Un militante, por el contrario, cree en la solidaridad social. No es un "individuo" en el pobre sentido que del individuo tiene el liberalismo burgués. Nada tiene que ver con Hobbes. Lo ha superado. Sabe que su individualidad se realiza en el grupo. Su incorporación al trabajo, a la producción, a su grupo de pertenencia, a su clase social, lo incorpora a la solidaridad, al compañerismo, a la amistad sincera. Para decirlo claro: lo humaniza. Un militante es un ser en constante proceso de humanización. Su militancia lo hará mejor padre, mejor hombre de su mujer, mejor amigo de sus amigos. Sabe que habita este mundo para luchar junto a los demás, no para usarlos. El militante respeta el trabajo. No porque sea un sometido, sino, porque sabe que en el trabajo está su poder, su organizatividad y el sentido final de su militancia: la justicia social. Y también porque sabe que por fuera del trabajo, no sólo está la miseria económica, sino la otra: la social y la humana. La que hará de él un apartado, un egoísta, un resentido y hasta un delincuente. El militante, es necesario repetirlo, cree en una verdad que lo trasciende y da sentido a su vida. Esta verdad es su ideología, la ideología que comparte con sus compañeros y expresa su lucidez. La ideología que hace de él un sujeto y no un objeto de la historia. La ha amasado, a esta ideología, durante años, la ha padecido, la ha cuestionado, la ha asumido cotidianamente. Porque cotidianamente intentan quitársela, se la oscurecen y deforman desde las pantallas de la TV o desde las radios. Aparecen allí, frente a él, en su hogar, hombres cultivados, con buenos modales, racionales hasta el asombro y vértigo, implacables, que le dicen que no, que está equivocado, que todo está bien, o que todo está mal, pero que, en todo caso, nada está como él cree. ¿Cómo lucha contra toda esa insidiosa verborragia? Hablando con sus compañeros. Buscando la verdad donde está: en el grupo. Porque cuando los militantes son esto, militantes, y están unidos por sus intereses comunes, la verdad es una tenaz corriente eléctrica que los recorre y los une aniquilando el discurso del enemigo. Porque es cierto (según postula un diabólico axioma del pensamiento autoritario) que mil repeticiones hacen una verdad. Pero no es menos cierto que mil repeticiones pueden también aburrir, transformarse en un sonido apenas desagradable y persistente. En suma inaudible. El militante es un hombre que tiene una razón para vivir. Y más también. Cierta vez dijo Camas" Una razón para vivir es una razón para morir El militante, en efecto, puede llegar a morir por su causa. Pero en Argentina - hoy a esta altura de nuestra experiencia y de nuestro dolor- habrá que afirmar tenazmente que el momento más alto de realización de un militante es su vida (cualquiera de los infinitos actos en que su militancia lo ha comprometido) y no su muerte. Los peligros de la militancia La deshumanización acecha también al militante. Puede transformar su ideología en dogma, en obstinación y autoritarismo. Puede creerse más heroico. Puede confundir el desprecio por la vida con el coraje. Puede enajenarse en su lucha. Puede olvidar las pequeñas cosas en nombre de los grandes ideales. Puede olvidar que los grandes ideales se persiguen y se conquistan para posibilitar las pequeñas cosas. Puede llegar a considerarse sólo el eficaz cuadro de una organización. Y hasta puede llegar al extravío de exigir también eso de los demás. Puede llegar a realizar esta frase de Brecht: "Nosotros que nos unimos para luchar por la amistad entre los hombres, no supimos ser amigos". El viejo problema de los medios y los fines se agitan detrás de éstas ideas. Pero si la militancia ha de servir para humanizar al militante, los fines deberán estar presentes en todos los medios. Porque el militante está vivo hoy, y es hoy, en cada uno de los actos que realiza para conquistar una sociedad más justa, donde están enteramente en juego su humanización o su envilecimiento.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Para que no sigamos comiendo vidrio


Una de las reflexiones que me pareció más original e iluminadora de los que pasó los últimos días fue la que hizo el periodista Plablo Varsky en su programa de la mañana en Rock and Pop. Ibamos camino a BA, a despedir a Nestor, a copar la Plaza del pueblo, a acompañar a la Presidenta para que no afloje, a sentirnos acompañados por todos los demás militantes, a protagonizar la historia, como tantas veces nos tocó hacerlo, en la calle, junto a todos los que luchan por un país mejor.
Luego de hacer un raconto interminable de los logros de la Gestión del Ex Presidente, de escuchar sin número de elogios hacia Nestor, de todos los que eran entrevistados, reflexionó de la siguiente manera: que pasa en nuestro país cuando muere alguien solo vemos lo bueno que hizo y dejamos de lado lo negativo, se convienten así en seres buenos???, no respondió, no sucede eso, por lo menos no en este caso. Lo que aquí sucedió es diferente: hay que dejar de demonizar en vida a ciertos hombres o mujeres, las palabras son flechas, lastiman, ante lo inevitable de la muerte sale a la luz la verdad...

miércoles, 27 de octubre de 2010

Hasta la Victoria Siempre compañero Nestor


Ahora hay que ponerse los pantalones largos, cerrar filas, estar más unidos que nunca y defender con todo el proyecto que impulsó el compañero Néstor.
Todos con Cristina, fuerza compañera y cuente con nuestro apoyo incondicional.

martes, 5 de octubre de 2010

Movilización en Rosario por la ley de medios



A pesar de la lluvia y el frío un nutrido número de militantes de diferentes agrupasiones y ciudadanos autoconvocados, nos juntamos en la plaza Montenegro del Centro de nuestra ciudad.



Hubo varios improvisados oradores, que celebraron el encuentro y expusieron diferentes aspectos de la problemática de la aplicación de la Ley.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Movilizaciones en todo el país por la Ley de Medios


Los que no puedan viajar a Buenos Aires, en Rosario nos juntamos en la Plaza Montenegro (San Martín y San Luis) a la 18 Hs.
Los compañeros del Frente Transversal salen a las 8:30 hs de la mañana desde Rioja y Av. Belgrano (frente al bar Vip).
Hay lugar en los COLECTIVOS, anotate mandando tu nombre y dni al (0341) 156-011070 o a frentetransversal@hotmail.com

sábado, 18 de septiembre de 2010

CTA de los trabajadores o de la oposición


Por primera vez se enfrentan en elecciones internas los sectores que fundaron la central en los tiempos aciagos del Menemismo neoliberal.
Las listas con posibilidades de imponerse son dos la 1 y la 10.
Pero las diferencias entre ambas son en algún punto irreconcilliables.
Los dirigentes que formaron la lista 1 interpretan que el proceso en el país es similar al de la década de los noventa, apoyaron los reclamos de la mesa de enlace, se hicieron los distraídos, cuando se discutió la ley de medios, con sus diputados se opusieron a la estatización de las AFJP, etc...
Los dirigentes que componen la lista 10 por el contrario creen que hay un nuevo rumbo en Latinoamérica y en la Argentina en particular, por supuesto que apoyó todas las medidas del gobierno nacional que estuvieron en línea con sus reclamos y luchas históricas, así como repudiaron la acción de las corporaciones que sistemáticamente se han opuesto a cualquier avance que consiga a favor del campo popular, sean del sector agro exportador, de los multimedios, de la derecha política, etc.
La Central de los trabajadores de Argentina está en una una encrucijada histórica: consolidarse como una central que dejando la testimonialidad participe activamente de cada lucha y conquista de los trabajadores y del campo popular o ser convertida en una Central opositora, que sirva de fuerza de choque para defender los intereses inconfesables de las corporaciones, y llevar a la derrota a grupúsculos de trabajadores que inexorablemente terminan perdiendo sus luchas y reclamos.
Víctor De Genaro ya fundó su partido político, Unión Popular, a nuestro modo de entender si la lista que él apoya, la 1, ganara las elecciones del 23/09, la central se reduciría a un grupo de izquierda opositor y diluiría su accionar...
La lista 10 encabezada por Hugo Yasky, aspira a mantener la autonomía de la Central, del gobierno, claro, de los patrones, por supuesto, pero también de la oposición y de las corporaciones.


Desde este humilde Blog invitamos a votar sin dudas la Lista 10 por una Central autónoma pero no neutral, que luche y consiga muchas más conquistas para los trabajadores y el campo popular y deje la testimonialidad.